martes, 20 de diciembre de 2011
Papel de insomnio
Desperté inconscientemente,
Desperté relativamente bien;
Con vagos recuerdos y dolores.
Luego allí estaba la conciencia;
Decía que me habían robado.
-Lo deje salir y lo tomaron.
Pero ya no lo necesito;
Porque ya no soy el ladrón.
Ladrón de tus palabras,
Ladrón de tus deseos,
Ladrón de reconocimiento.
Se ha ido,-pero ha dejado.
Una caja vacía
Donde podre guardar mi alma,
Mi espíritu y mi pena;
Para que nunca más sea tu dolor.
En esta caja no hay nada;
Nada que necesites,
Nada que te sirva.
Porque todo está hecho.
Hecho a mi medida.
Esta caja de algunos colores,
Y extraña coraza;
Es negra en su interior,
-Fría, pero a veces caliente.
Me gusta mi caja.
Mi lánguida caja llena de miseria,
-Llena de lo que no sirve.
De lo que no sirve en este mundo...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario